Desde pequeña he sido siempre muy sensitiva y receptiva en lo que a la espiritualidad se refiere; lo que atrajo mi interés por las ciencias ocultas y el esoterismo. Dicho interés me llevó a profundizar en el mundo espiritual empezando primero con el Tarot y las Limpiezas Energéticas. A medida que fui mejorando dichas artes fui desarrollando mi capacidad clarividente, llegando punto de que, durante las sesiones de Limpieza Espiritual, en mi mente se formaban nombres, personas con una descripción precisa y lugares en los que nunca había estado, procedentes del entorno del paciente.